Datos que no debemos olvidar a la hora de pensar en el cigarrillo. Por el Shifu Matías Cassina

En la actualidad el consumo del tabaco es el principal problema de salud pública en los países desarrollados, no sólo por su magnitud, sino por las consecuencias sanitarias que conlleva, así como por los enormes costes económicos y sociales que genera.

El tabaquismo, más que un hábito aún aceptado y admitido por una parte importante de nuestra sociedad, es una forma de drogodependencia, puesto que la nicotina es una droga adictiva que tiene las características de las demás drogas, es decir, tolerancia, dependencia física y psicológica, estando presente en mayor o menor medida un síndrome de abstinencia tras abandonar su consumo. Hasta ahora el uso del tabaco se ha asociado a más de veinticinco enfermedades, representando uno de los factores de riesgo más importantes para la salud de la población argentina, siendo en nuestro país, como en el resto de países, la principal causa de mortalidad prematura y evitable.

Más de 70.000 estudios y numerosos informes emitidos por los principales organismos sanitarios del mundo han puesto en evidencia los efectos nocivos que el tabaco tiene para la salud y establecen, sin lugar a dudas, la asociación entre su consumo y la elevada mortalidad de la población fumadora. Así, según la Organización Mundial de la Salud, el tabaco causa la muerte de cuatro millones de personas anualmente, y se prevé que si continúan las tendencias de consumo actuales, en el año 2020 se producirán 10 millones de muertes por esta causa, que ocurrirá en los individuos que fuman actualmente. En el extenso informe de la mortalidad en los países desarrollados durante el período 1950 - 2000, publicado en 1994, se estimaba que, al menos, 50 millones de muertes en hombres y 10 millones en mujeres podrían ser atribuidas al consumo de tabaco en mayores de 35 años. Se ha estimado que los cigarrillos son responsables de alrededor del 30% de todos los fallecimientos por cáncer, del 20% de las muertes producidas por enfermedades coronarias y accidentes cerebro-vasculares y de más del 80% de los casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). En 1995 más del 30% de los adultos de la región europea eran fumadores habituales. En este año, los cigarrillos fueron responsables de 1,2 millones de fallecimientos (14% de todos los fallecimientos al año), con un promedio de pérdida de esperanza de vida de 20 años. En la parte oriental de la región europea, el 20% de todos los hombres de 35 años fallecerán antes de alcanzar la edad de 69 años, debido a alguna enfermedad relacionada con el tabaco, el doble del porcentaje existente en la parte occidental de la región. Antes del año 2020, de no cambiar la situación, los cigarrillos serán los responsables del 20% de todos los fallecimientos producidos en el conjunto de Europa. Dos tercios de las muertes atribuidas al tabaco son debidas a 4 causas: cáncer de pulmón (26,5%), EPOC (20,9%), cardiopatía isquémica (12,8%) y enfermedad cerebrovascular (9,2%). En varones predominaron los tumores malignos (40,7%) y en las mujeres, las enfermedades cardiovasculares (45,1%). En los varones el 91% de todas las muertes por cáncer de pulmón, el 85,4% de las muertes por EPOC, el 29% de las muertes coronarias y el 29% de las cerebrovasculares fueron atribuibles al tabaco, mientras que en las mujeres estas cifras fueron respectivamente del 37,5, 25,6, 3 y 2,4%. Estos datos recientes señalan un aumento en la mortalidad atribuible al tabaco, respecto a cifras publicadas anteriormente.

Así, según los datos de 1992 se contabilizaron en nuestro país 46.226 muertes debidas a este motivo. Considerando sólo las causas de muerte estimadas en 1992, actualmente son 50.407, lo que supondría un incremento de 4.200 fallecimientos anuales. Por enfermedades, el número de muertes por cada tumor maligno, enfermedad respiratoria y cardiopatía isquémica atribuibles al tabaco ha aumentado entre 1992 y 1998 en ambos sexos, y ha descendido el de enfermedad cerebrovascular en varones. En este sexo el cáncer de pulmón sigue siendo la primera causa de muerte atribuible al tabaco (14.000 muertes en 1998, frente a 12.417 en 1992). En mujeres el cáncer de pulmón es ya la segunda causa de muerte atribuible, por detrás de la EPOC, habiendo superado a la enfermedad cerebrovascular.

El ascenso de mortalidad atribuible por cáncer de pulmón en mujeres es debido al aumento de la prevalencia del tabaquismo y del número de muertes por cáncer de pulmón entre 1993 y 1997 (11). La mayor frecuencia del cáncer de pulmón debido al tabaco sobre el ictus en mujeres obedece a que, a pesar de ser mucho mayor el número de muertes ocurridas por ictus que por cáncer de pulmón, los riesgos relativos son mucho mayores para el cáncer que para el ictus (12). Todos estos datos alertan sobre la importancia de aunar todos los esfuerzos para frenar el ascenso del consumo de tabaco que, sobre todo en los últimos años, se está produciendo entre mujeres jóvenes de nuestro país, y que van a ocasionar, si no se remedia, la “segunda epidemia” de enfermedades relacionadas con el tabaquismo en el sexo femenino (si consideramos la “primera epidemia” la existente actualmente en varones). Para un individuo concreto las consecuencias del tabaquismo se pueden resumir de la siguiente forma: uno de cada dos fumadores que comienzan a fumar en edad temprana y continúan haciéndolo durante toda su vida de forma regular morirán por una enfermedad relacionada con el tabaco, probablemente a mediana edad, perdiendo en torno a 22 años de esperanza de vida.

Contenido de 1 cigarrillo: Existen 4.000 agentes químicos en un cigarrillo, y 43 de ellos son muy tóxicos. Algunos son: Acetona: utilizado como quita esmalte y también como pegamento. Amoniaco: se usa como útil de limpieza. Arsénico: veneno potente. Benzeno: Disolvente químico, que produce desde ligeras molestias en la vista, dolor de cabeza, anemia, fatiga y hasta cáncer o malformaciones en el feto, pues actúa sobre las células de la sangre, causando aberraciones cromosómicas, disminución de leucocitos, plaquetas y leucemia. Butano: utilizado para combustible. Cadmio: la base de ciertos tipos de bacteria. Monóxido de Carbono: un tóxico muy potente. Cianuro: uno de los venenos más fuertes. Cianuro de hidrógeno: el agente de las cámaras de gas. Polonio 210: un residuo nuclear.

Todos podemos ayudar

a) Recuerda el problema, el tabaco…

Retarda el desarrollo pulmonar Disminuye la capacidad pulmonar Reduce la cantidad de oxígeno en circulación y disponible para la función muscular Disminuye el rendimiento deportivo La elección es: tabaco o deporte

b) No olvides las consecuencias, la nicotina crea adicción… Los jóvenes que no empiezan a fumar antes de los 18 posiblemente nunca fumen Los jóvenes que fuman tienen más probabilidades de beber y usar otras drogas El tabaco es la principal causa aislada de muerte prematura en el mundo.

c) Toma la iniciativa, reconocé tu influencia… Si fumás, nunca fumes en presencia de tus compañeros Recordales constantemente la importancia de no fumar Repetí la relación entre tabaco y deporte (menor rendimiento deportivo) Imponé la norma de NO FUMAR en todas los acontecimientos deportivos en que participes