
La leyenda descrita por el gran maestro Hao Heng Lu (1887-1950) aparece en el capítulo nueve de su manuscrito inédito titulado "Discurso sobre el Tai Ji Mei Hua Tang Lang Quan", y dice así: Si exponemos los datos históricos del sistema mantis, tenemos que saber que su fundador y patriarca fue alguien llamado Wang Lang. sin embargo se desconoce cuándo vivió exactamente y de qué clase de familia procedía, aunque con certeza esta no era adinerada.
Wang Lang fue famoso por su pasión por el arte marcial y por ser una persona notable. Viajó por todo el imperio, estudió diferentes estilos de boxeo y tuvo muchos amigos en las artes marciales. En cierta ocasión, en el festival de mediados de Otoño, Wang Lang viajó hasta las montañas de Lao Shan y contempló los magníficos riscos y los ríos interminables del valle quedando atónito ante tanta grandiosidad. Cuando lleno de curiosidad decidió proseguir su escalada siguiendo el tortuoso y empinado camino que ascendía por las montañas, Wang Lang escuchó de pronto el apacible sonido de una campana en la cercanía. Caminando por el sendero pronto llegó a un antiguo templo, morada de eremitas y decidió entrar en busca de comida y agua.
Lo primero que vió fue a unos monjes taoístas practicar el arte del boxeo en el patio principal del templo. Wang Lang llegó a contar hasta 60 posiciones y estilos que nunca había visto antes. Intrigado, preguntó a los monjes pero estos no se dignaron a contestarle, preguntó de nuevo pero la respuesta fue el silencio de momentos interrumpido por el sonido de sus movimientos.
Finalmente Wang Lang decidió llamar la atención de unos practicantes agitando sus brazos. Uno de los monjes se enojó al ver tal osadía y falta de etiqueta en el intruso, alzándose hacia Wang Lang con los puños cerrados listo para castigarlo. Sin embargo, el monje quedo rápidamente fuera de combate tras la rápida respuesta de Wang Lang.
Una docena de monjes corrió en ayuda de su hermano espiritual pero todos fracasaron. Los monjes comenzaron a gritar y llamaron al abad. Cuando éste llegó, Wang Lang le explicó la situación diciéndole que él sólo deseaba pedir comida y agua sin esconder malas intenciones...El abad contestó:
Todos estos son mis discípulos y estoy muy avergonzado de su fracaso;¿te avendrías, por favor, a un combate justo?
Wang Lang accedió pero perdió la pelea. Entonces Wang Lang se dió cuenta de la magnitud de la destreza marcial del abad e inmediatamente abandonó el templo. Se adentró en lo profundo del bosque y se dispuso a descansar. Se tumbó y comenzó a pensar sobre su fracasado combate y el por qué de su derrota. De repente vio dos mantis blancas en la rama de un árbol. Una de ellas tenía una mosca entre sus patas delanteras y la otra intentaba arrebatarle la presa. Durante la pelea, una mantis atacaba y la otra saltaba de un lado al otro, esquivando y contraatacando con la velocidad de un relámpago.
Wang lang fijó toda su concentración en este combate y de repente tomó conclusiones de los principios de actuación de la mantis religiosa.
Regresó inmediatamente al templo taoísta y emprendió un combate contra el abad. En cuanto el venerable abad vió que las técnicas de mano de Wang Lang eran diferentes de cuando combatieron la vez anterior, tuvo la sensación de que esta vez Wang Lang ganaría el combate, preguntó sobre el origen de su técnica, pero Wang Lang continuó peleando en completo silencio.
Pasado el tiempo el abad preguntó otra vez pero no halló respuesta. Solo cuando Wang Lang hubo ganado le comunicó al abad la razón de su victoria. Enseguida el abad envió a sus discípulos al bosque para que capturaran unas diez parejas de mantis religiosas.
Cuando liberaron a los insectos el abad los puso sobre la mesa para que combatieran, de esta manera Wang Lang y el abad se pasaron largo tiempo aprendiendo movimientos y posiciones tácticas de la mantis enzarzadas en combate mortal.
A partir de aquí, los dos maestros desarrollaron una técnica de boxeo nueva y secreta que difiere significativamente de las otras. Posteriormente Wang Lang le dijo al abad:
Aunque usted y yo hayamos creado un nuevo estilo de boxeo, no deberíamos olvidar la causa y origen de nuestro conocimiento. Si la mantis religiosa en su lucha por la existencia y alimento no nos hubiera revelado sus secretos, nunca hubiéramos desarrollado este estilo.
El abad respondió:
Tienes razón, a fin de perpetuar el recuerdo del origen, llamaremos a este estilo "Las puertas de la mantis religiosa"(Tang Lang Men). Wang Lang y el abad enunciaron doce caracteres, principios directos de la técnica de lucha de la Mantis.
Estos son sus principios:
Zan(contactar), Nie(adherirse), Bang(enlazar), Tie(presionar), Hai(intrusión), Jiao(provocar), Shin(seguir el movimiento), Song(enviar), Ti(elevar), Na(apresar), Feng(bloquear), Bi(cerrar).
Una vez codificados estos principios, idearon esquemas o secuencias técnicas de la mantis tales como: Beng Bu (paso de derrumbe), Lan Jie (obstrucción), Ba Zhou (ocho codos), Mei Hua Lu (técnica de brote de ciruelo) y Bai Yuan Tou Tao (El mono blanco roba el durazno).
No obstante, este nuevo estilo fue durante mucho tiempo un privilegio de los monjes taoístas de la comunidad religiosa de Laoshan y se mantenía como una parte de la doctrina Taoísta secreta no divulgada a extraños. Durante el resto de su vida, Wang Lang vivió en el templo taoísta, desarrollando el boxeo de la mantis religiosa y siguiendo la vida del Tao.